¿Es el Perú, un país agrícola o minero?

Esta pregunta no resiste mucho análisis; sin embargo, muchos ingenuos se la plantean y hasta tratan de responderla, argumentando a favor de uno u otro lado.

¿Y en qué consiste básicamente esas argumentaciones a favor o en contra?; Generalmente, se basan en cuantificar la cantidad de valles fértiles propicios para la actividad de producción agrícola versus la cantidad de territorio total a nivel nacional.

Algunos, aducen que las tierras propicias para la agricultura en el Perú son escasas, o sea, no son suficientes.

Como se puede observar, definir una actividad económica, como representativa de un país, sólo por una cuestión de cantidad de tierras fértiles, es vacuo.

La actividad económica agrícola debiera resistir a las preguntas: ¿qué produzco?, ¿cómo produzco? y ¿para quiénes o para cuántos produzco?

Las respuestas a la primera pregunta vienen atadas a tomas de decisión en políticas públicas que privilegien tales o cuales productos en coordinación con los productores, observando la demanda del mercado nacional e internacional; la segunda respuesta está relacionada a la tecnología y recursos humanos que se debe emplear para producir eficientemente la cantidad y calidad adecuadas, además de poder transformar el producto, en otras palabras, desarrollar la agroindustria; la tercera respuesta está determinada por el análisis de mercado nacional e internacional, las redes de comercialización y posicionamiento de los productos en el consumidor.

De tal manera que, si un país está en la capacidad de brindar seguridad alimentaria a su población y, además al externo, podremos decir que es eminentemente agrícola.

Si observamos por un momento a Suecia, podríamos decir que ¿es un país maderero porque exporta madera aserrada? o porque ¿produce madera y la transforma en muebles para el hogar y oficinas, juguetes de madera para niños y utensilios diversos para vender al mercado nacional e internacional? Con una compañía multinacional reconocida en todo el mundo, IKEA.

Si observamos por un momento a China, y la ubicamos hace 60 años en el tiempo pasado, diríamos que ¿fue un país eminentemente agrícola, ya que su población mayoritariamente se dedicaba a la agricultura, para abastecer la demanda interna principalmente? Pues diríamos que sí. Sin embargo, en la actualidad, diríamos que

¿China es un país industrial ya que produce aviones, barcos, autos y electrodomésticos?, pues la respuesta es clara, obvio que sí.

Por otro lado, en el caso de la pregunta si el Perú es un país minero, muchas personas sólo tratan de responder a la pregunta, planteándose cuánto mineral producimos respecto de otros países; y así nos ubicamos entre los primeros en el ranking latinoamericano y mundial de venta de oro, plata, cobre, zinc, plomo, molibdeno, etc., acabando por concluir que, por ese motivo, somos un país minero.

¡Bueno!, y si añadimos el indicador que el crecimiento de nuestro PBI es por la mayor venta de minerales, se acaban convenciendo de esa idea. Nada más falso.

La actividad económica, aquí, plantea otras preguntas, puesto que sabemos qué minerales produce el Perú y cuál es su potencial minero. Las preguntas debieran ser: ¿cómo produzco?, ¿con quiénes produzco? y ¿para qué produzco?

La primera respuesta está ligada no sólo a la tecnología y recursos humanos, sino al cuidado del medio ambiente y particularmente, respetando los derechos ancestrales de las comunidades que hubiere alrededor de la planta minera, que no sólo son de posesión sobre la tierra, sino de respeto a su hábitat y reconocimiento al beneficio económico del usufructo del bien, que propenda al desarrollo económico social de ese pueblo o comunidades. La segunda respuesta, está prevista para llevar adelante una alta negociación no sólo con empresarios transnacionales, sino de gobierno a gobierno que quieran explotar el mineral, quienes servirían de aliados estratégicos para el desarrollo nacional. Esta respuesta, esta enlazada a la tercera respuesta ya que el objetivo de tener aliados, es para que nos apoyen en la transferencia tecnológica para la transformación del mineral (industrialización) en tierra nacional.

Ejemplo de ello, lo tenemos en Brasil cuando en una época también al igual que Perú. sólo era un país que se dedicaba a la extracción de minerales y exportarlos.

Ese tipo de actividad económica concluyó cuando Brasil decidió legislar en favor que, las compañías transnacionales extractoras, del total del mineral que extrajesen, un gran porcentaje lo transformen en Brasil, lo que equivalía a la creación de nuevos puestos de trabajo, a la capacitación de sus obreros en el manejo de nuevas tecnologías, así como al crecimiento económico del mercado interno por las redes de bienes y servicios que se generaban alrededor.

Concluyendo, una vez se hayan creado nuevos puestos de trabajo en la actividad de transformar el metal, se hallan creado nuevas redes de provisión de servicios y bienes para la industria minera y compitamos en calidad y precios por nuestros productos manufacturados en el mundo, en ese momento diremos que somos un país minero.

Finalmente, ¿qué nos diferencia al Perú, de Suecia, de China y de Brasil?, singularmente que esos países tienen y/o tuvieron líderes políticos y empresarios que pensaron en el bien común, desarrollo y el futuro de sus naciones, tomando las decisiones de política adecuadas en su momento.

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